Pensamiento Mágico en la Medicina Alternativa y Complementaria


PHILLIP STEVENS, Jr.
Antropólogo de la Universidad Estatal de Buffalo, Nueva York, EUA.


La homeopatía y otras populares terapias demuestran antiguos principios universales de pensamiento mágico, recientes investigaciones sugieren que son fundamentales para la cognición humana, aún teniendo raíces en la neurobiología.

Muchos de los sistemas “complementarios” o “alternativos” de curación de hoy en día involucran creencias mágicas, manifestando formas de pensar basadas en los principios de cosmología y causalidad que no tienen edad y que son absolutamente universales. Tan comunes son algunos de estos principios entre todas las poblaciones humanas que los científicos cognitivos han sugerido que son innatos en la especie humana y esta sugerencia está siendo fortalecida por investigaciones científicas actuales. Cuando nos preguntamos “¿por qué la gente cree cosas extrañas?” (Sherman 1997) podemos considerar que por lo menos algunas creencias derivan de una tendencia natural a pensar de ciertas maneras.
Este artículo analiza aquellos aspectos de creencias que concuerdan mejor con los significados antropológicos de “magia” y “pensamiento mágico.” Define esos términos más específicamente que los demás. (1) Primeramente analizaré varios significados de magia, y entonces deduciré principios claves involucrados en el sistema de creencias etiquetado más propiamente como “magia.” Identificaré algunos sistemas de creencias populares que involucran al pensamiento mágico e indicaré algunos estudios científicos recientes que sugieren que estamos tratando con principios innatos de cognición.

Significados de “magia”
Los términos magia y mágico han tenido una amplia gama de significados, tanto entre intelectuales como en el público en general. Sin algún orden en específico, los términos pueden significar: los trucos e ilusiones de un mago de escenario, la habilidad de cambiar de forma, visión o lugar de algo, o la creación de algo de la nada, invocación y mandato espiritual, que tienen una calidad romántica, inspiradora o maravillosa; la magia “alta” o “hermética” de finales del medievo y el Renacimiento, incluyendo la astrología, la alquimia, el Kabbalah y otros sistemas que involucran cálculos complejos y/o notaciones y formulas escritas; cualquier cosa “mística,” “psíquica,” “paranormal,” “oculta” o de la “Nueva Era”; algunas de las creencias y prácticas de Wicca y otras religiones neo paganas, comúnmente llamadas “magick”; cualquiera de los muchos significados de “brujería” o “hechicería,” u otros referentes a la “magia negra”; cualquier cosa que parezca misteriosa o milagrosa y los términos que pueden ser usados como referencia general a un poder sobrenatural.
Aun entre los intelectuales no hay un acuerdo general y cualquiera de los significados anteriores pueden ser evidentes en distintos escritos antropológicos. Pero estas son distintas formas de pensar y corresponden prácticas rituales que son similares entre toda la gente del mundo y en cualquier momento de la historia —incluyendo la prehistoria— a las cuales la mayoría de los antropólogos, y muchos intelectuales, se refieren como magia. En este sentido universal, he indicado con más detalles (Stevens 1996b), que la magia opera bajo cualquiera o todos los siguientes cinco principios básicos.


1. Fuerzas.
La mayoría de la gente parece creer en que las fuerzas de la naturaleza están separadas y que operan independientemente a cualquier ser espiritual y que también están separadas de aquellas fuerzas identificadas y medidas por la ciencia, por ejemplo, la gravedad, el electromagnetismo y las fuerzas nucleares. Las fuerzas están programadas, aparentemente desde la Creación, para hacer cosas en específico, ya sea solas o junto a otras y si se les deja harán esas cosas. Los granjeros las reconocen; los poetas han escrito sobre ellas (“La fuerza que a través del verde conduce a la flor” —Dylan Thomas, 1934).


2. Poder. Las fuerzas, y todo lo demás, están energetizadas por un poder místico que existe en distintos grados en todas las cosas. El poder en cosas de alto orden, seres espirituales y gente de alto status, como los reyes africanos y polinesios, pueden ser peligrosos para la gente ordinaria. El poder es transferible, a través del contacto físico, la percepción sensorial o la mera cercanía. La idea se ejemplifica en el concepto bíblico de “gloria” divina, como halos sobre la cabeza de santos en el arte medieval y en la “auras” y “energía psi” contemporáneas de la Nueva Era. Es la creencia en un poder sobrenatural que define el concepto de “sagrado” y que distingue al agua bendita.
En algunos sistemas de creencia, las “fuerzas” y el “poder” parecen unirse, por ejemplo, en el concepto de “fuerza vital” que existe en muchas formas: mana polinesia y melanesia, orenda iroquois, manitou algonqian, wakan de los sioux, kramat malaya, brahma hindú, dynamis griego, qi chino, ashé entre los Yoruba de Africa Occidental y sus derivados caribeños (aché, axé), “karma” y “chakras” en los sistemas curativos hindú y budista, las supuestas “energías” en el Toque Terapéutico y Reiki, etc.; e ideas de ríos de poder de la Tierra, como los “leylines” en Bretaña y Europa y las energías de las tierras descritas en el sistema geomántico chino de feng shui.


3. Un cosmos coherente e interconectado. Es ampliamente creído que todo en el cosmos está en realidad o potencialmente interconectado, como por hilos invisibles, no sólo espacialmente sino temporalmente —pasado, presente y futuro. Aún más, cada cosa y cada evento que ha ocurrido, está ocurriendo o que ocurrirá fue pre-programado en el sistema cósmico; y después de que ocurrió, deja una marca propia en el programa cósmico.


4. Símbolos. Los símbolos son palabras, pensamientos, cosas o acciones que no sólo representan otras cosas o acciones sino que pueden tomar las cualidades de las cosas que representan. La bandera de E. U. A. es un buen ejemplo; si la bandera es maltratada es más que el material el que sufre daño. Si la cosa que el símbolo representa tiene poder, el símbolo será poderoso. Algunos símbolos con poder parecen ser universales, como los huevos, los cuernos y el rojo; algunos sólo son comprensibles dentro de su propio contexto cultural específico.
Las palabras son extremadamente poderosas, pues abarcan su propio significado y el habla es normalmente parte del acto mágico. Es universalmente creído que las palabras habladas, activadas por la fuerza de vida e intención del hablante lleva el poder de su propio significado directamente a la persona deseada. Los pensamientos sin hablar pueden hacer lo mismo, aunque menos efectivamente. La telepatía, la telquinesis y la proyección de “energía psi” se explican de esta manera.


5. Principios de Frazer. Sir James George Grazer, en un libro monumental sobre religión y monarquía, The Golden Bough, explicó sus famosos principios de magia simpatética con todo detalle en la tercera edición, 1911-1915. Heredero de la suposición positivista del siglo XVIII de las “leyes” que gobiernan a la naturaleza y a la sociedad, Frazer dijo que la mágica simpatética era de dos tipos. La magia “homeopática” funciona según la “ley de la similaridad” —las cosas o acciones que se parecen a otras cosas o acciones tienen una conexión causal. La “magia contagiosa” obedece a la “ley del contacto” —las cosas que han estado ya sea en contacto físico o en asociación espacial o temporal con otras cosas siguen teniendo una conexión después de ser separadas. A Frazer se la acredita por su detallada explicación de magia simpatética y su colección de numerosos ejemplos de la etnología mundial. Sin embargo filósofos desde los tiempos clásicos (Hipócrates) también han expresado ideas de causalidad basadas en la similaridad y en el contacto y fueron integraldas en los sistemas medievales y del Renacimiento (Paracelso), y hasta han sido declaradas como pensamiento superficial, por Francis Bacon en su Novum Organum, 1608-1620.
Hay que notar que las creencias espirituales no son mencionadas en los principios anteriores. Muchos usos de “magia” significan invocación espiritual, pero probablemente toda la gente concibe a los espíritus como seres sensibles y deseosos que tal vez escojan no responder a los humanos —como el famoso Hotspur de Shakespeare quien respondió a la piedra de Glendowe que el podía “llamar a los espíritus de las vastas profundidades,” en King Henry IV, Part I (2). Las fuerzas y poderes manipulados con la magia son insensibles y pasivamente responsivos (si el rito se realiza correctamente). La magia debería ser distinguida de una súplica a una deidad, como por un rezo, pero todos los intelectuales reconocen que los principios mágicos se complementan y están relacionado con los rituales religiosos.
Así que, la magia involucra la transferencia de poder en la naturaleza o el esfuerzo humano de manipular a las fuerzas naturales a través de la red de interconexiones cósmicas mediante la proyección simbólica del poder. Los principios mágicos son evidentes en la magia intencional, en donde los símbolos son usados concientemente, a través de principios de similaridad o contacto, para obtener resultados ya sea beneficiosos o dañinos; como tabú, es evitar establecer una conexión mágica indeseable; en el uso directo de palabras para lograr resultados, como en una bendición o una maldición; en algunas formas de adivinación, “leer” respuestas a preguntas dando golpecitos en el programa cósmico a través de medios mecánicos o clarividentes; al usar el poder de los símbolos para el bienestar o la fortuna personal, como en talismanes y amuletos; etc. De hecho los conceptos de “suerte” y “jinx” son mágicos. La mayoría de las “supersticiones” se explican fácilmente con los principios del pensamiento mágico.

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