Hace más de veinte años alguien de People for the American
Way declaró que definir al humanismo secular es como pegar
gelatina a un árbol. La frase continúa, aunque una
reciente investigación por internet revela que criar a
un adolescente ha eclipsado a definir el humanismo secular
como la frase más usada para decir pegar gelatina a un árbol.
Trataré de definir el humanismo secular de una manera que haga
clara su relación a formas de vida cercanas tales como el ateísmo,
el agnosticismo y el humanismo religioso en el proceso, aclararé
qúe es el Consejo para el Humanismo Secular (Council for Secular
Humanism) y su única misión.
¿Cómo difiere el humanismo secular del humanismo religioso
o del simple ateísmo? ¿Importan las diferencias?
Esas son preguntas eternas (2). El humanismo importa mucho en cuestiones
cruciales de su naturaleza como para no explorarlo. Además, un
problema político demanda atención: ¿existe una
razón competente de por qué más de una docena de
organizaciones humanistas seculares, humanistas religiosas, ateas y
de librepensamiento necesitan existir en Estados Unidos? Algunos han
sugerido que nuestro movimiento sería mejor tratado y más
respetado si se unieran estos grupos. La unidad es atractiva,
escribí hace once años. Aún así, si
el humanismo contemporáneo es una casa dividida, es difícil
imaginar lo que alguien ganaría al usar un lenguaje impreciso
para oscurecer esta disyunción (3).
¿Merece un nicho el humanismo secular, o si no una organización
para el mismo? Preguntar eso es preguntar si el humanismo secular ofrece
algo al mercado de ideas que otras formas de vida fracasan en hacer.
Es preguntar si el humanismo secular posee lo que los mercaderes llaman
una propuesta única de venta.
LA
PROPUESTA DEL HUMANISMO SECULAR
Acuñada hace cuatro décadas por el ejecutivo de publicidad
Rosser Reeves, propuesta única de venta significa
una característica distintiva y significativa que sólo
uno de los competidores exhiba(4). Es lo que permite que el mensaje
o producto sea diferente a cualquier otro. Si el humanismo secular exhibe
tal característica, entonces eso ciertamente justificaría
su existencia como una forma de vida independiente y demostraría
la necesidad de que una organización se ovocara a ella.
Para mí, la propuesta única de venta del humanismo secular
está basada en el balance que logra entre obligaciones cognitivas
y emotivo/afectivas. Paul Kurtz captura esto cuando identifica al conocimiento
(cognitivo) y al valor y cuidado (afectivos) como virtudes humanistas
claves (5). Christopher Hitchens señala el mismo punto
más claramente cuando contrasta aquéllos que creen
en un dios que favorece al vandalismoy diseños humanos tribales
y aquéllos que no creen en un dios que se opone al vandalismo
y al tribalismo en principio (con más énfasis) (6).
La coraza cognitiva del humanismo secular yace en su perspectiva mundial
naturalística; su coraza emocional o afectiva yace en su perspectiva
ética positiva. Cada elemento es igualmente esencial para el
humanismo secular; ninguno se sostiene por sí mismo. Establezco
que esto diferencia significativamente al humanismo secular del humanismo
religiosos y del simple ateísmo también. Continuando en
el lenguaje de Hitchens, los humanistas seculares necesariamente no
creen en dios (naturalismo) y necesariamente igual se oponen al vandalismo
y al tribalismo en principio. Por supuesto, muchos ateos, agnósticos
y humanistas religiosos hacen lo mismo. Pero cuando los ateos y los
agnósticos adoptan una ética positiva, lo hacen por razones
independientes a su ateísmo o agnosticismo. Cuando los humanistas
religiosos defienden al naturalismo, lo hacen por razones fuera de los
límites de su humanismo religioso. Sólo los humanistas
seculares tienen las dos obligaciones como partes orgánicas de
su forma de vida.
ESTABLECIENDO
FRONTERAS CLARAS: BOSQUEJO A LÁPIZ
A diferencia del humanismo religioso, el humanismo secular evita al
trascendentalismo en cualquiera de sus formas. Dependiendo el contexto,
trascendentalismo puede significar misticismo puro, el espiritual
(en sí un término con muchos significados), o simplemente
un acercamiento rápido hacia algo emocional desproporcionado
a la información conocida. De cualquier forma que se defina,
el trascendentalismo es rechazado por los humanistas seculares en favor
de un naturalismo filosófico riguroso: los naturalistas
sostienen que no hay evidencias científicas suficientes para
las interpretaciones espirituales de la realidad y la postulación
de causas ocultas (7).
¿Y qué tal el ateísmo? Cuando la gente me pregunta
si soy un ateo, digo, Sí, pero eso sólo es el comienzo.
A diferencia del simple ateísmo, el humanismo secular afirma
que debe haber un sistema ético que está:
-basado en el mundo de la experiencia
- es objetivo
- y accesible a cada humano que se ocupa en cuestionar los valores.
Subrayo este punto con cuidado, ya que los religionistas frecuentemente
acusan falsamente a los ateos de no tener valores. La mayoría
de los ateos que conozco tienen sistemas fuertes de valores. De hecho,
algunos de mis ateos favoritos son humanistas seculares sin siquiera
saberlo. Pero el ateísmo es sólo una posición sobre
la existencia de Dios, no una forma de vida comprensiva. Nada sobre
el ateísmo les obliga a los ateos a adoptar algún sistema
de valores. La autora británica Jeaneane Fowler escribió
que mientras el ateísmo es una característica del
humanismo secular, lo más que se puede decir de un ateo es que
él o ella no tienen creencia alguna en una deidad; la mayoría
de los ateos no tienen conexión con el humanismo secular
(8).
Lo mismo es cierto para los agnósticos (que dudan de la existencia
de Dios en campos epistemológicos) y librepensadores (que se
embarcan en la crítica racional y sistemática de las doctrinas
religiosas). Como el ateísmo, estas formas de vida no son autosuficientes
moralmente. Los librepensadores que dicen que es injusto que Dios condene
a sus creaciones al infierno deben salirse del libre pensamiento para
construir un concepto de justicia. El humanismo secular es único
entre estas formas de vidas ya que contiene dentro de sí mismo
toda la materia prima necesaria para construir sistemas que inspiren
valores que sean realistas y humanos.
¿QUÉ
ES LA ÉTICA HUMANISTA SECULAR?
El humanismo secular propone una ética racional basada en la
experiencia humana. Es consecuencialista: las elecciones éticas
son juzgadas por sus resultados. La ética secular humanista se
liga a la ciencia, a la razón y a la experiencia para justificar
sus principios éticos. Los observadores pueden evaluar las consecuencias
en el mundo real de sus decisiones morales y afirmar subjetivamente
sus conclusiones. Kurtz y otros humanistas seculares argumentan que
todas las sociedades humanas, aún las profundamente religiosas,
invariablemente construyen moralidades de consenso bajo principios consecuencialistas.
Milenios de experiencia humana han provocado el surgimiento de un conjunto
de de decencias morales comunes compartidas por casi todos
(9).
La felicidad humana y la justicia social son los principales objetivos
de la ética del humanismo secular. Para Owen Flanagan, la
ética... es la búsqueda sistemática de condiciones
(en el mundo, de personas o de grupos de personas) que permitan a los
humanos florecer (10). Estas condiciones incluyen libertad de
lo que queremos y tememos, libertad de conciencia, libertad de preguntarse,
libertad de auto gobernarse, y así sucesivamente. El humanismo
secular emprende el proyecto de la Ilustración de emancipar a
los individuos de controles ilícitos de cualquier tipo: el control
político de regímenes represivos, el control eclesiástico
de la religión organizada, también los controles sociales
de espectativas familiares y sociales, moralidad convencional y la tiranía
de la comunidad. Esto no significa que cualquier cosa está permitida,
sino más bien que los límites sociales y políticos
de la libertad humana deben ser justificados por los beneficios individuales
y sociales que conllevan.
El humanismo secular afirma los valores tanto los creativos como los
individuales de auto realización y del cosmopolitismo. Por lo
tanto, los humanistas seculares a veces cuestionan los ideales de la
izquierda así como de la derecha. Free Inquiry se ha opuesto
a lo político y religiosamente correcto, defendiendo el derecho
de criticar cualquier enseñanza, aún las alabadas por
comunidades religiosas o étnicas. Apoyamos la fluidez social
y cultural, por ejemplo, premiar el intermatrimonio y asimilación
cuando la opinión liberal a buscado preservar las identidades
étnicas y religiosas de manera inamovible.
LA
HERENCIA DEL HUMANISMO SECULAR
Aunque diferente del ateísmo y el humanismo religioso, el
humanismo secular debe mucho a ambas tradiciones. De hecho, el humanismo
secular es mejor entendido como una síntesis de ateísmo
y librepensamiento, del cuál se deriva su componente cognitivo
y el humanismo religioso, del cual se deriva su componente emotivo/afectivo.
El ateísmo y el librepensamiento se originan desde la filosofía
antigua griega, con su énfasis en la investigación racional
y la curiosidad sobre el funcionamiento de la naturaleza. Otras fuentes
incluyen el confucionismo chino, antiguos indios materialistas y estoicos,
epicúreos y escépticos romanos. Sumergido durante el oscurantismo,
el librepensamiento reemergió en el Renacimiento. Con la Ilustración,
los pensadores racionalistas y empiristas crearon la base de la visión
científica moderna. Los utilitarios emanciparon la moralidad
de la religión, ensombreciendo al consecuencialismo. En los siglos
XVIII y XIX se dio una época de oro del librepensamiento. En
el transcurso del siglo XX , esta flama se debilitó, pero una
tradición ávida permaneció y décadas después
emergería como el humanismo secular.
El humanismo religioso también comenzó con la filosofía
griega y su esperanza de lograr una vida buena por medios humanos. Los
epicúreos y estoicos de Roma ofrecieron los primeros sistemas
de valores centrados en la humanidad. El humanismo del Renacimiento,
un movimiento literario y filosófico, asignó la principal
importancia a la felicidad terrenal. Irónicamente, aun la Reforma
dejó su huella en el humanismo religioso, infundiendo la noción
de la importancia de la conciencia humana. La religión liberal
sería el antecesor inmediato del humanismo religioso. El universalismo,
originalmente un rechazo cristiano a la condena eterna, fue fundado
en 1780. El unitarianismo, que renunció a la Trinidad, formó
su primera congregación americana en 1785 y se convirtió
en iglesia en 1819. En 1876, la Cultura Ética fue fundada por
Félix Adler, continúa hoy en día como la Unión
Ética Americana.
El humanismo religioso se alejó de la religión liberal
a principios del siglo XX. Humanist Manifesto I (1933) fue la cristalización
del movimiento unitario que ya llevaba dos décadas. Fue redactado
por el filósofo Roy Wood Sellars, el ministro unitario Raymond
Bragg y otros., el desafortunadamente llamado Manifesto fue firmado
por treinta y tres ministros unitarios y por el filósofo John
Dewey (1859-1952).
La principal organización religiosa humanista [en EUA] es la
American Humanist Association (AHA), fundada en 1941. (Los objetivos
de AHA van más allá del humanismo religioso e incluyen
el humanismo naturalista, sirve de organización base
para muchos humanistas religiosos). Fundada como una organización
educativa se le concedió el estatus de religiosa por Hacienda
en 1968. Otras organizaciones humanistas religiosas incluyen la American
Ethical Union, el North American Committee for Humanism, el International
Institute por Secular Humanistic Judaismo el ex Friends of Religious
Humanism, ahora llamado HUUmanists, y la Humanist Society
of Friends. Estas últimas dos organizaciones están incluídas
ahora en la AHA. El humanismo religioss defiende fuertemente su identidad.
Por ejemplo, en Austin Texas, en el año 2001, la Ethical Culture
Society demandó al estado de Texas el reconocimiento como organización
religiosa para evitar impuestos aunque sus miembros afirman no creer
en deidad alguna.
Aunque el término humanismo secular aparece antes de 1961, ninguna
organización existía específicamente para abordarlo,
hasta que Paul Kurtz y otros fundaron el Council for Democratic and
Secular Humanism (CODESH) en 1980. El nombre expresa la oposición
al no teísmo totalitario como los que hay en el mundo comunista.
CODESH publicó A Secular Humanist Declaration, sucesor de Humanist
Manifesto II (1973). Free Inquiry se lanzó a finales de 1980,
publicando el texto íntegro de la Declaración en su primer
número. En 1996 CODESH acortó su nombre a Council for
Secular Humanism, la caída del comunismo hizo el término
democrático innecesario. En 1999 el Consejo publicó
el Humanist Manifesto 2000, la última declaración de la
posición secular humanista.
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