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DEVASTACIÓN
MENTAL
Prof. Abdul Lalzad.
EX DECANO DE LA UNIVERSIDAD DE KABUL
Me gustaría comenzar con una pregunta rara: ¿existe algún
país que no tenga escuelas, universidades, televisión, cine,
prensa y finalmente trabajo y libertad, en la era de las computadoras,
internet y hasta turismo espacial? ¿Existe realmente tal tragedia?
Describir la situación general de Afganistán responderá
la pregunta. La situación general de los afganos ha sido descrita
apropiadamente por el secretario general de la ONU en su reporte de junio
de 2000: La situación de los afganos sigue siendo deplorable. Cuatro
años después de la toma de Kabul por los talibanes, los
visitantes comparan la ciudad a una bombardeada unos años después
de la Segunda Guerra Mundial, excepto que no hay señales de reconstrucción
y su pueblo tiene pocas esperanzas de mejorar. Existe un creciente proceso
de pauperización por todo Afganistán, además de fuertes
inundaciones. Después de más de 20 años de la invasión
de Afganistán en 1979 y los miles de millones gastados para alimentar
esfuerzos sucesivos de guerra, Afganistán sigue estando en un estado
de crisis agudasus recursos agotados, sus intelectuales en el exilio,
su gente sumergida en la pobreza, su estructura política tradicional
deshecha y los índices de desarrollo humano entre los más
bajos del mundo.
Afganistán está en su 23º año de conflictos: originalmente
como campo de batalla de la guerra fría y ahora como el lugar de
conflictos del ultrafanatismo y superextremismo patrocinado por Pakistán.
A través de la historia, la ubicación estratégica
de Afganistán en el corazón de Asia le permitó jugar
un papel significante en los acuerdos y políticas regionales e
internacionales de Occidente y el Oriente, en el siglo XIX.
Afganistán sirvió de zona de guerra durante el gran juego
entre la Rusia zarista y el Imperio Británico porque era la puerta
a India. Durante la guerra fría entre la URSS y EUA, inicialmente
y actualmente, es la escena de un nuevo gran juego. porque
es la puerta a Asia Central. Desafortunadamente, los jugadores de este
juego siguen sus intereses a expensas de las vidas de las personas y la
destrucción de nuestro país.
Afganistán había disfrutado de un sistema relativamente
democrático antes del régimen comunista de 1978, teniendo
libertad de prensa, de expresión, religión, una constitución,
un parlamento y partidos políticos. El sistema educativo moderno
y la libertad de las mujeres de tener educación y trabajo comenzaron
a principios del siglo XX. La primera escuela para niños se estableció
en 1903 y la de niñas en 1921. El número de estudiantes
en escuelas era de un millón (20% niñas) en 1978. Este número
subió a 1.5 millones en 1980 con 50,000 maestros y 7000 escuelas.
La Universidad de Kabul se estableció en 1932. El número
de estudiantes era de 6000 (15% mujeres) con 1000 conferencistas afganos
y extranjeros en 1970. Este número creció a 15,000 estudiantes
(60% mujeres) en 14 facultades con 1000 conferencistas (40% mujeres) a
finales de los 90s. Las mujeres son las principales víctimas de
la crisis de derechos humanos en Afganistán. Las mujeres afganas
eran miembros del parlamento, doctoras, profesoras, escritoras, abogadas,
cantantes, jueces, poetizas, etc. hasta antes del régimen talibán.
La educación femenina, que empezó con 34 estudiantes en
1921 terminó, después de 75 años, habiendo llegado
a más de 250,000 estudiantes en más de 1000 escuelas antes
del mandato talibán en 1996. Prohibir la educación a las
mujeres tuvo serios efectos negativos en los programas anti-minas terrestres,
ya que la mayoría de los entrenadores eran mujeres. Afganistán
es un de los países con más minas terrestres, las cuales
provocan 8,000 muertes cada año.
Cuando los comunistas llegaron al poder en 1978, nuestro pueblo perdió
su libertad de expresión, de prensa, la constitución y el
parlamento. Durante este tiempo una serie de asesinatos en masa, tortura
y desapariciones empezaron entre 1979 y 1989. La invasión soviética
produjo el éxodo más grande de refugiados en la historia
humana. Fui testigo del encarcelamiento y asesinato de muchos maestros
y estudiantes de la Universidad de Kabul. Cientos de maestros y miles
de alumnos huyeron del país. Cuando los mujaidines comenzaron su
lucha contra los comunistas y los rusos, las escuelas fueron los primeros
blancos de destrucción en la remotas villas de Afganistán.
Pero el sistema educativo crecía y se expandía en la capital
y en los centros provinciales. Miles de estudiantes fueron mandados a
la URSS y a otros países socialistas para su educación superior.
Cuando llegaron los mujaidines al poder en 1992, fue el comienzo de la
destrucción del resto de nuestro sistema educativo debido a las
contínuas peleas entre las distintas facciones de los mujaidines
hasta 1996. Sin embargo, a pesar de las duras batallas y condiciones muy
difíciles durante este periodo, no hemos perdido nuestra esperanza
de reconstruir y rehabilitar nuestro sistema educativo.
Cuando Kabul fue capturada por los talibanes en 1996, aunque no hubo guerra,
impusieron una situación de terror. Todas las escuelas para niñas
fueron cerradas y a las mujeres se les prohibió trabajar. Esta
prohibición ha mermado la educación de los varones también,
ya que más de 70% de las maestras , 60% de estudiantes de educación
superior y 40% de conferencistas eran mujeres. La imposición de
vestimenta religiosa y rezos forzado así como el no pago de salarios
a empleados del gobierno creó las peores condiciones políticas
y económicas que se podían tener.
El grupo talibán fue creado en Pakistán por el ISI (Servicio
de Inteligencia Militar de Pakistán) y fue exportado a Afganistán
en 1994 bajo el pretexto de proveer transportación segura de la
caravana de comercio pakistaní por Afganistán hacia Asia
Central. Ocuparon Kandahar en 1994 y Herat en 1995 con el slogan de mantener
la paz y la seguridad en Afganistán. Esta
paz y esta seguridad fue mantenida por el régimen
talibán a través de una fuerza policiaca religiosa bajo
el control del Ministerio de la Promoción de la Virtud y Prevención
del Vicio (PVPV) la cual impone reglas sobre apariencia, vestimenta, empleos,
educación, servicio médico, conducta, prácticas religiosas
y libertad de expresión. A las personas que se les encontraban
violando los edictos eran sujetos de castigo en el lugar donde los arrestaban,
ya fuera golpiza o detención. El régimen talibán
siguió prohibiendo música, películas y televisión
en terrenos religiosos. En 1998 televisores, videocaseteras, videocasettes,
audiocasettes y antenas parabólicas fueron prohibidas para fortalecer
esa situación. Esta fue una de las razones por la cual se cerró
la Facultad de Periodismo en la Universidad de Kabul. Varias veces, los
talibanes prohibieron ciertas actividades recreativas como volar papalotes
y jugar ajedrez. Los muñecos, animales de peluche y fotografías
eran prohibidos bajo la interpretación de injerencias religiosas
en contra de la representación de seres vivos. Esta fue la razón
por la que se cerró la Facultad de Bellas Artes en la Universidad
de Kabul.
Rezar era obligatorio para todo, y aquéllos que se les observaba
que no estaban rezando en el horario establecido o que llegaban tarde
a los servicios religiosos eran castigados con golpizas. Los miembros
del PVPV podían detener a cualquier persona en la calle para preguntarle
si sabían recitar algunos rezos coránicos. La conversión
del islam la persona era considerada apóstata y se castigaba con
la muerte. Los miembros del talibán podían entrar a propiedades
privadas sin notificación previa. Además les exigían
a los padres dar a sus hijos nombres islámicos. Los narcóticos
era la fuente principal de renumeración del talibán y Afganistán
fue la fuente más grande del mundo de drogas ilícitas. El
talibán dio refugio a los terroristas más peligrosos del
mundo del Medio Oriente y Asia Central a Africa.
Comparar el sistema educativo antes y después del talibán,
es como comparar malo o peor con una tragedia.
Es verdad que los regímenes anteriores cometieron atrocidades en
contra de las mujeres. Sin embargo, las mujeres aún tenían
sus derechos educacionales; había mil maestras y cien estudiantes
femeninos únicamente en Kabul, sin mencionar el número de
empleadas. Si algunas personas sufrían de una muerte instantánea
por cohetes y peleas antes de los talibanes, después millones de
personas sufrieron de una muerte gradual debido a una depresión
severa y al hambre. Antes del talibán, nuestro pueblo esperaba
reconstruir y rehabilitar nuestro sistema educativo para los niños,
hoy la preocupación principal es alimentar a nuestros hijos. Antes
teníamos que hablar sobre lo malo y lo peor de nuestro sistema
educativo, ¡pero hoy tenemos que sentarnos y llorar por su colapso
total! Antes teníamos algo (además de esperanzas de mejorar)
de que quejarnos, como bajas expectativas, falta de maestros, libros de
texto, laboratorios y libertad (o no) d maestros y académicos,
pero no hay nada. Es la peor tragedia del siglo XXI.
El talibán deliberadamente impuso esas condiciones intolerables
a nuestro exhausto pueblo a través de la política general
de desescolarizar y promover el analfabetismo en masa para
deshacerse de la gente educada en nuestra sociedad. Cuando el talibán
llegó al poder, decretaron que las escuelas no podrían enseñar
a niñas mayores de ocho años y que las escuelas que fueron
cerradas habían violado esta regla. En el futuro, decía
el talibán, las escuelas sólo podrían enseñar
asuntos del Corán. La educación religiosa fue más
enfatizada a expensas de materias científicas, incluyendo la introducción
de ocho materias religiosas, lecciones de fe todos los días dos
horas para estudiantes y una para maestros. Tenían que portar un
turbante blanco para los estudiantes de primaria y uno negro para los
de secundaria y educación superior, las vestimentas occidentales
fueron prohibidas y la propaganda contra otras religiones fue aumentando.
Se ordenó la cancelación de cursos de inglés y computación
diciendo que eran anti-islámicos. Toda una generación de
niños son iletrados, lo que nos hace preguntar donde queda el futuro
de este país devastado.
En educación superior, el talibán tiránicamente eliminó
y barbáricamente aplastó la opción de escolaridad
en nombre del islam para establecer una llamada sociedad islámica
pura por un lado, y por el otro en el nombre de mantener la paz
y la seguridad. Cuando estuve ahí, durante 1998, expulsaron
a varios conferencistas que estudiaron en países socialistas. Más
adelante, despidieron a miles de empleados civiles y oficiales militares
que tenían relaciones con los regímenes anteriores y los
declaró gente desfavorable; no les dieron los beneficios
de su pensión y ordenaron que ninguna institución los contratara.
Atestigüé las palizas y encarcelamientos de muchos académicos
en la Universidad de Kabul. Los salarios de los empleados no se pagaban,
aunque eran menos de cinco dólares al mes. Esta suma no era suficiente
para alimentar a una persona con pan seco por un mes, sin mencionar que
cada empleado era responsable de alimentar una familia en promedio de
6 personas. Hoy no sólo nuestra cultura, sino también nuestro
lenguaje, religión y aún nuestra historia y futuro están
en vías de destruirse.Cortesía: New Humanist, Otoño
2001
Traducido del inglés por Mario Méndez López.
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